La historia de unos extraños seres de más de dos metros y de voz robotizada, vestidos de negro, que supuestamente aparecen de noche, tiene desconcertados a los campesinos de un pequeño pueblo del Valle del Cauca (Colombia).

Se trata del corregimiento Guasimal, a unos cinco kilómetros del casco urbano de Zarzal, un lugar tranquilo, donde los campesinos viven de la ganadería, los trapiches paneleros, la producción de queso y los cultivos de frutas.

Lo único que ha alterado su cotidianidad, según los habitantes, fue lo que ocurrió en diciembre de 2012, cuando empezaron en el pueblo las historias de las apariciones de estos seres, que se han repetido a lo largo de estos siete años.

Desde entonces, el cuento se regó por el caluroso municipio y en otros lugares cercanos, lo que hizo que llegaran a Guasimal romerías de personas en carros, motocicletas e, incluso, a pie, para buscar en horas de la noche a esos supuestos seres venidos de “otras galaxias”.

También llegaron ufólogos, con sus equipos, para tratar de reunir evidencias, en video o fotografías de la presencia de los “extraterrestres”.

Pese a los supuestos encuentros, hasta ahora no se han podido hacer registros de video que muestren algún tipo de evidencia y solo existen supuestos audios y testimonios de pobladores.

Los testimonios

Lo que sí sobra en el pueblo son los testimonios de quienes aseguran haber visto a los supuestos seres y unos audios que, aseveran, les hicieron en el más reciente contacto que tuvieron con ellos, a finales de diciembre del año pasado.

Uno de los audios los tiene en su celular Diego Mondragón, el propietario de una finca donde, según él, los supuestos “alienígenas han estado varias veces”.

Mondragón relató que una noche de diciembre del 2018 estos seres llegaron a su predio, justo cuando se realizaba una fiesta en una finca vecina.

Las personas que disfrutaban de la reunión, contó Mondragón, habrían empezado a escuchar sonidos extraños.

“Me di cuenta de lo que estaba pasando porque ya había tenido contacto con ellos antes, pero algunos de los que estaban en la finca se asustaron y hubo un disparo. Salí de la casa y me acerqué a la cerca de la finca para decirles que estuvieran tranquilos, que ellos eran pacíficos”, manifestó.

Después de varios minutos, continuó Mondragón, se estableció un corto diálogo entre él, quienes estaban en la finca y cinco supuestos alienígenas.

“Se nos ha autorizado venir a entregar un mensaje de sacrificio por la humanidad, amor y lealtad. Quiéranse unos a otros porque muy pronto se acabará la raza humana; sacáremos una poca semilla de ella”, es uno de los apartes del mensaje que habría dejado uno de los seres, el cual fue grabado con el beneplácito de este.

Seguidamente, el supuesto ser de otro planeta le afirmó que desde hace 60 años habitan Guasimal, donde señalan tener una base subterránea de 5.000 metros cuadrados, espacio donde contarían con una nave nodriza y que proceden del planeta Orión. Sin embargo, Orión es una constelación, la más conocida, pero no es un planeta.

Han llamado hasta a la Policía

Esa noche, por el pánico que se generó, alguien llamó a la Policía en el casco urbano de Zarzal.

El patrullero Manuel Velandia Márquez, quien lleva 16 años en la institución, los dos últimos en la población valluna, atendió la situación.

“Yo fui en mi carro particular. Cuando llegué, había mucha gente y todos estaban alterados, nerviosos. Me dijeron lo que pasaba y yo comencé a grabar un audio en el celular porque la noche estaba muy oscura y solo se apreciaban unas siluetas de cerca de 2 metros de estatura. Le dije: Amigo, venga, ¿ustedes quiénes son, qué quieren? y al momentico comenzaron a hablar con nosotros”, rememoró el policía, quien confirma el testimonio de Mondragón.

De acuerdo con el relato del patrullero Velandia, los supuestos “extraterrestres” hablaron “de los seres humanos, que son más evolucionados que nosotros, de una semilla que quieren salvar de la humanidad y de situaciones del futuro”.

El policía destacó que la voz de esos seres “se escuchaba en un punto y después en otro porque saltaban de un lado a otro. También recordó que los equipos de comunicación tenían una interferencia, como si hubiera un campo magnético a su alrededor”.

Velandia dice que sus compañeros dudaron de sus relatos, pero él cree firmemente en lo que vivió esa noche en Guasimal.

Contactos cercanos

La primera vez que Mondragón aseguró ver a estos supuestos humanoides fue una noche de luna llena. La perra de la finca no paraba de ladrarle a un punto fijo, cerca de los corrales de las gallinas ponedoras.

“Yo fui a ver qué pasaba, por qué ladraba tanto ese animal. Cuando llegué acá –señaló- vi a un hombre de unos dos metros de altura, vestido de negro y con una estrella brillante en el pecho. De un momento a otro, ese hombre saltó a esa quebrada y después siguió saltando por los potreros. Ese día yo dije que era alguien de otro mundo, porque si alguien salta a la quebrada, se mata, esto es muy alto”.

Este finquero aseguró, además, tener contacto esporádico con estos seres, pero admitió que nunca ha visto sus naves en el firmamento de Guasimal. Afirmó que quienes los han visto no están locos y no buscan lucrarse con la historia de que esta zona es territorio de avistamiento de estos desconocidos.

Como Mondragón, otros vecinos de Guasimal dicen que han visto a los seres, el relato que se repite es su asombrosa capacidad de saltar.

“Son capaces de saltar varios metros. Están acá y de un momento a otro están en otro potrero”, se comenta en el corregimiento.

Uno de esos lugareños es Guillermo Osorio, quien es propietario de un trapiche donde, según sus vecinos, estos seres “se amañan mucho y llegan a pedirle agua”.

Otros pobladores de las fincas de Guasimal tienen posiciones diferentes ante las visiones de sus vecinos: “Yo no los he llegado a ver, pero mucha gente dice que sí los ha visto, entonces puede ser que sí sea cierto”.

El ufólogo Cristian Ramos, del grupo Contacto Ovni Colombia, manifestó que pudo confirmar los testimonios de los habitantes de ese lugar, pues aseguró que los vio la primera vez que fue a ese lugar en el 2013, cuando llegó a la finca de Diego Mondragón atraído por la curiosidad que le despertó el caso.

“A lo lejos, a unos 200 metros, se encontraba una figura de unos 2,30 metros, contextura gruesa, tenía ropas de color negro, una escafandra negra, botas. Se bamboleaba de izquierda a derecha, nunca se quedaba quieto. Nos miraba”, contó Ramos.

El experto en los estudios de estos casos agregó que, cuando estaban sacando una cámara fotográfica, el ser se alejó saltando hacia atrás y quedó impávido tras verificar que aquellos seres que le habían descrito sí eran reales.

“En ese momento el ser lo que hizo fue dar un salto de dos o tres metros hacia atrás y se fue saltando. Cada vez que caía al suelo se sentía un estruendo impresionante y los animales se asustaban”, rememoró.

Ramos explicó que hay varias hipótesis acerca del origen de los “extraterrestres de Guasimal”. Una de las más fuertes los relacionó con seres intraterrenos; es decir, que provienen de adentro de la tierra.


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